Jugula: Pintando Gladiadores

Publicado el 25 enero, 2024

pintando gladiadores

Este mes nos vamos a la arena, no a la arena de la playa, que hace frío, melones, sino a la arena del Coliseum. Allí nos emplearemos a fondo y lucharemos ofreciendo un espectáculo a vida o muerte, intentando conseguir vuestro beneplácito con los pulgares arriba. En este caso, los pulgares hacia arriba son porque os gustado este artículo.

Está claro que en el circo romano aparte de arena, cristianos y leones, tenemos a los archiconocidos Gladiadores. Hombres entrenados para tal efecto, forjados y curtidos en mil batallas y destinados a ofrecer sangre y entretenimiento al pueblo romano.

Y justamente de eso vamos a hablar, de gladiadores, de cómo pintar una miniatura de un gladiador, ya que hace poco que ha caído en nuestras manos el manual en castellano del juego Jugula, editado por Tomahawk Publishing.

Ya de pequeño tenía una fijación con los gladiadores, también es verdad, que una de tantas. Supongo que me viene desde que vi la película aterriza como puedas, donde el comandante Clarence Oveur le preguntó al joven e inocente Joey, el niño que visitaba la cabina del avión “¿Te gustan las películas de gladiadores?” Y os confieso que a partir de ahí, seguramente, fue cuando empecé a interesarme por el tema, pero, dejémoslo ahí no nos desviemos más del asunto.

Jugula

En este juego tomamos el rol de un Lanista o lo que actualmente podríamos describir como un Coach de La Voz, pero en lugar de escoger y formar a gente que canta y grita, lo haríamos con gladiadores. Se dirige un Ludus (escuela de gladiadores) donde se gestiona y entrena a los combatientes en las peleas en los fosos, desde las más humildes arenas circenses de Siracusa, hasta, quien sabe, llegar ante el mismo Emperador y combatir con tus gladiadores en el imponente Coliseum de Roma, tal y como hizo en su día, Máximo Décimo Meridio, Gladiator.

Ante este trasfondo, cabe destacar que es un juego en el cual, aparte de hacer batallas puntuales, se pueden hacer campañas y crear personajes personalizados, dejando un abanico de posibilidades de juego enormes. Pero no voy a haceros una descripción del juego, ya que en este artículo tenéis la revisión a fondo del juego.

Evidentemente en el juego tenemos la opción de jugar con cualquier tipo de gladiador, desde los Mirmilones, Scisor, Velites, Secutor, hasta los Hoplomachus etc. Entre estos arquetipos y otros que podemos encontrar, la miniatura que hemos elegido es un Retiarius. Un personaje con una estética fácilmente distinguible como un gladiador. Equipado con una red para desestabilizar al contrincante, una armadura muy ligera, para facilitar sus movimientos, y un tridente para ensartar a cualquiera que caiga al suelo, o se le acerque. Estamos seguros de que es una buena elección como ejemplo de gladiador.

La miniatura que pintaremos pertenece al amplio catálogo de Goblintrader 3D minis. Aparte de la figura en cuestión, podéis encontrar todos los perfiles de gladiadores que aparecen descritos en el reglamento, para poder jugar con una máxima exactitud visual a este magnífico juego.

Además, como complementos al juego, tenemos los mazos de cartas, el tapete y en concreto las figuras. También disponemos de tres sets muy completos llenos de cabezas, armas, escudos, etc. Para que, de quererlo, podamos, como decíamos, personalizar nuestros gladiadores en las campañas que juguemos.

Hablando de las figuras en 3D de Goblintrader, a parte de la escultura y el detalle que son asombrosos, en el blíster, la gran mayoría de las figuras presentan dos cabezas, con casco, sin casco, con pelo largo, tipo barbaros gaélicos, o bien cabezas con rasgos nubios o africanos. Para que podáis seguir personalizando a los gladiadores a vuestro antojo y no tener dos iguales, todo un detalle.

Pintado del Gladiador

En esta ocasión al tratarse de una miniatura para jugar, la pintaremos de una manera rápida y efectiva, estilo “gaming». Pero al finalizar el proceso, nos entretendremos un poquito con algunos detalles, para que la figura tenga más potencia visual en el tablero de juego.

Para ello empezaremos imprimando la figura en blanco, queremos luminosidad, una mini con colores vivos e intensos, por lo que la imprimación en blanco será perfecta para tal efecto.

Una vez imprimada, hacemos una selección de los colores base a usar. Para minimizar la paleta, partiremos de una selección de unos colores más oscuros de lo deseado. Partiendo de un tono oscuro, solamente deberemos pintar en una dirección, es decir hacia arriba. O lo que es lo mismo, aclarar y aclarar, sin preocuparnos de las sombras.

Con los colores base oscurecidos ya aplicados, nos dedicaremos solo a pintar luces. El color base oscurecido a propósito nos sirve de sombras, por lo que, como decimos, solo hemos de pintar luces y más luces. Para ello tenemos dos opciones. O bien buscar un color más claro e ir aclarando- O bien ir añadiendo a los colores base oscurecidos que hemos usado, blancos o amarillos según convenga para ir aclarando.

La ventaja de haber pintado la imprimación en blanco es que al pintar el color base con colores oscuros, el blanco potenciará el cromatismo de cada color. La figura, aún siendo oscura de tono, se va a visualizar bien. Si imprimamos en negro, los colores tenderán a perder ese cromatismo, obligándonos a hacer muchas más luces para recuperar tonalidad. Por consiguiente, emplearíamos más tiempo en pintar.

En este punto, ya podemos ir aclarando e iluminando de la manera que queramos sin más problema. Ya sea con veladuras, pincel seco o simplemente pintando y recortando capas para crear el volumen mediante la luz.

En este caso, hemos iluminado pintando las zonas más prominentes con tonos más claros que los anteriores y posteriormente con unas ligeras veladuras. Hemos ido fundiendo las capas, sobre todo en la piel.

Una vez tenemos las luces hechas, nos damos cuenta de que hay que compensar luces y sombras. Tenemos demasiadas luces, respecto a los colores sombra, por lo que hemos de potenciar las zonas de máxima sombra, para poder observar un contraste equilibrado entre luces y sombras máximas.

Para ello mezclaremos un poco de Null Oil y Reikland Fleshshade, ambas Shades de Games Workshop, y lo aplicaremos como perfilado por todos los recovecos y juntas profundas. Así creamos una línea que delimite las zonas de color.

Con los perfilados es fácil salirse o manchar algo indeseadamente. Como fase final rematamos detalles como ojos, pelo, textura de la red y finalmente los retoques de errores que hayamos cometido. Y ya podríamos dar la mini por acabada.

Por último y no menos importante, la peana. No va a ser muy difícil pensar cómo vamos a decorarla, ya que los fosos de Gladiadores eran de arena o tierra, por lo que vamos a lo fácil. Con el producto de Vallejo Desert Sand, ref.26.217 lo tenemos hecho. Aplicamos con un pincel una mínima cantidad, la repartimos por la peana dando una mínima textura y dejamos secar.

Una vez seco, con un poco de cualquier color marrón que tengamos en la paleta, hacemos un par de lavados oscuritos para darle riqueza cromática y profundidad a la peana. Colocamos la figura y ya tenemos nuestro primer gladiador.

Está claro que no hemos aportado grandes conocimientos artísticos en este artículo. Pero si con lo expuesto, os hemos motivado a pintar unas cuantas minis, para echar unas partidas al Jugula, nos damos más que satisfechos.

Así que poneros unas chaquetas bien cómodas, un buen taparrabos, agarrad vuestro Gladius Da vinci 2/0 y al lio que la pintura se seca.

Ave Cesar, illi qui pingunt te salutant!

—  Carlos [GuyBrush]

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